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lunes, 7 de octubre de 2013

Resumen: La crítica es bella. Cómo analizar los libros para niños

En primer lugar decir que la lectura de los niños siempre ha estado guiada por el adulto,  ya que los libros están hechos por los adultos y ellos también son los que guían la lectura de los más pequeños, por ello en muchas ocasiones se crean lectores que el adulto quiere que se creen.
Los libros infantiles en este momento están en un estatus privilegiado, ya que traen buenos beneficios son usados en las escuelas y en casa si las familias crean un hábito lector en los niños, pero no tienen espacio para criticas en los medios más importantes de estos  momentos como puede ser la televisión.

Las personas que se encargan de hacer una crítica a los libros infantiles, son personas que están relacionadas con la infancia como pueden ser los docentes o los psicólogos infantiles ya que de alguna manera sería más justo que estas personas fueran las que hagan críticas sobre estas obras que los adultos que no están en contacto con los niños.

En este texto, también se hace una pregunta bastantes interesante: ¿Para quién se hace la crítica?  Efectivamente se hace para el adulto, porque un niño no entiende que es una crítica ni para qué sirve, pero se hace para que el adulto escoja los libros que cree más interesantes para los niños y los que crea más oportunos para sus edades.

A continuación se hace una diferenciación entre los conceptos evaluar, criticar y seleccionar, ya que seleccionar no implica una evaluación, ya que selecciona para algún fin y no es necesario evaluar nuestra selección del texto.

Pero lo más importante de todo es que la literatura para niños no tiene espacios en los que se pueda dar una opinión ni una crítica sobre estas obras, y es muy necesario ya que las críticas a las obras hacen que se elijan unas u otras para crear buenos lectores es muy importante hacerlo desde que son pequeños y para ellos se deben de elegir obras que les motiven y que aunque las elijan los adultos tienen que ser obras que llamen la atención de los más pequeños.

Valoración

He escogido este texto, porque el titulo me ha llamado la atención y una vez que lo he leído me ha parecido bastante interesante y estoy muy de acuerdo con todo lo que se habla en el texto, ya que a pesar de ser los adultos los que de alguna manera impongan la lectura en los más pequeños se deben de elegir las obras más motivadoras para estos.



La literatura infantil en la España de los noventa

Ana Garralón


Ana Garralón comienza su artículo analizando la literatura infantil de años atrás. En los 80 ésta creció hasta alcanzar las cotas máximas de cantidad y calidad, pero a principios de la década de los 90 sufrió un bajón que tuvo como consecuencias la desaparición de diversas editoriales y colecciones, además se moderaron las traducciones de obras extranjeras y se les dio protagonismo a autores nacionales. Pero, a pesar de todo, la autora afirma que hay un exceso de producción, poco promoción y escasos espacios de reflexión. Por esto se hace dos preguntas y argumenta una serie de respuestas para las mismas: ¿qué buscan las editoriales? ¿Qué hacen los escritores?

Con respecto a la primera cuestión afirma que la única intención de las editoriales españolas es vender. Diferencia las estrategias de las grandes editoriales, las cuales se han visto obligadas a buscar otros espacios paralelos a la escuela y la intención de las pequeñas que desean entrar en las escuelas y, explica, alimentan el catálogo con traducciones. Ana argumenta, además, que para producir tantos libros se rescatas textos perdidos, pero sobre todo se abastecen los autores y novelas de los numerosos premios que dan las editoriales, los cuales consiguen de esta forma su momento de gloria en la prensa. 

Garralón asegura que los autores actuales tienden a una literatura en la que no se plantean conflictos, escasamente exigentes y dirigida a lectores con un gusto literario poco formado, alegando además que los autores no se molestan en buscar temas que se salgan de los tópicos para niños. Destaca el acontecimiento de la obligatoriedad en la educación hasta los 16 años que dió lugar a nuevas generaciones de talentos. 

Pero a pesar de estas novedades sigue criticando que impera un modelo (jóvenes contemporáneos con algo que resolver que encuentran el amor) y no tocan tabúes como sexo, religión o política. Destaca seguidamente algunos escritores que publican novelas a su parecer inusuales, aunque entre tantas novelas que se publican al año es díficil encontrar algo valioso.

En mi opinión, la autora del texto tiene razón, ya que usualmente la literatura juvenil e infantil se encuentra aferrada a una serie de tópicos de los cual pocos autores salen, debido, posiblemente, a la presión de las editoriales, que buscan un producto comercial, blanco, que no hiera sensibilidades para poder vender los máximos ejemplares posibles. Sin embargo, existe un mundo literario mas allá de estas obras, que, por no tener el respaldo de grandes marcas, quedan relegadas a un segundo plano. Por eso, nosotros los docentes deberíamos impulsar a los alumnos a que sepan ir mas allá de lo meramente comercial.


Candela Pulido Torres